En la actualidad, en el mundo,
existen alrededor de 8,2 millones de hectáreas de olivos, sin embargo
algunos autores señalan que se estima que la superficie mundial dedicada a
olivares rondaría los 10 millones de hectáreas, ocupadas por unos 900 millones
de árboles. Lo anterior indica que a un rendimiento mundial promedio de poco
más de 1 ton/ha anual, la producción mundial
de aceitunas alcanza los 10 millones de toneladas, de las cuales se
destina, aproximadamente, el 90% a la
obtención de aceites y el 10% restante
se consume como aceituna de mesa.
Según la norma del Consejo Oleícola Internacional, se denomina “aceituna de mesa” al fruto de variedades determinadas del olivo cultivado, sano, cogido en estado de madurez adecuado y de calidad tal, que esté sometido a las preparaciones adecuadas de un producto de consumo y de buena conservación como mercancía comercial. A su vez las preparaciones eventualmente pueden incluir la adición de diversos productos o aromatizantes de buena calidad alimenticia. Por otro lado según el COI el "aceite de oliva" es el procedente únicamente del fruto del olivo, con exclusión de los aceites obtenidos por disolventes o por procedimientos de reesterificación y toda mezcla con aceites de otra naturaleza. El aceite de oliva virgen es el que se obtiene exclusivamente a través de procedimientos mecánicos u otros métodos físicos en frío, que no produzcan alteración del color, olor y sabor naturales del fruto, así lo establece la Norma Comercial del Consejo Oleícola Internacional.
La producción mundial olivícola se concentra principalmente en la Cuenca del Mediterráneo (los países mediterráneos concentran alrededor del 80% de la producción mundial) en donde la producción es liderada por España, seguido por Italia y Grecia.
América del Sur por otra parte posee una participación de casi el 1% de la producción mundial con un total de 139.000 toneladas donde el primer lugar lo ocupa Argentina con un 66% de participación, le sigue Perú con un 22% aproximadamente y en tercer lugar Chile con una participación de 9.3% dentro del total de América del Sur.
En general, la producción olivarera tradicional se destaca por una
reducida densidad promedio en las plantaciones (< 300 plantas/ha) y una baja
tecnificación. Aproximadamente el 10% de la superficie de olivos en el mundo se
riega y sólo un 5% está totalmente mecanizada (Fernández, 1999). Los
rendimientos por hectárea de producción tradicional son relativamente bajos,
sin embargo, según datos del COI (Consejo Oleícola Internacional), un olivar desarrollado y atendido con
técnicas avanzadas brinda un rendimiento de 20 a 25 ton/ha en plena producción.
El aceite de oliva es uno de los más importantes aceites vegetales desde el punto de vista económico; representa sólo el 3% de su volumen mundial, pero entre el 10% y un 20% de su valor comercial (si bien la proporción significativa de esto se debe a los subsidios de la UE) (Bonazzi, 1999 a). Es el producto más típico de la Cuenca del Mediterráneo, donde está concentrado el 92% de la producción mundial y el 91% del consumo mundial. La oleicultura, además de ser un elemento fundamental en los hábitos dietéticos y culturales de esta región, juega un papel medioambiental importante contra la desertificación.
La producción mundial de aceite de oliva correspondiente al período 1993/94 – 1999/2000 aumentó desde 1,7 millones de ton a 2,4 millones de ton, lo que equivale a un incremento de un 41%. La producción media para estos últimos 7 años es de 2,1 millones de toneladas (ver cuadro).
Los principales productores son
España, Italia y Grecia, que por sí solos representan el 75% de la producción
mundial. España es el primer productor de aceite de oliva, con una producción
promedio aproximada de 670.000 toneladas, seguido por Italia, con una
producción media estimada de 540.000 ton y, en tercer lugar, Grecia con 350.000
ton.
Cuadro N°11: Producción Mundial de Aceite de Oliva (miles de toneladas)
|
Producción |
93/94 |
94/95 |
95/96 |
96/97 |
97/98 |
98/99 |
99/2000 |
% |
Promedio |
|
CEE (*) |
1.242,5 |
1.304 |
1.334 |
1.800 |
2.162 |
1.680,5 |
1.786,3 |
75,1% |
1.615,6 |
|
Túnez Marruecos Turquía Argelia |
235 40 50 21 |
100 50 160 14 |
60 35 40 23 |
270 110 200 46 |
80 70 40 18 |
150 65 200 23 |
200 40 180 50 |
7,3% 2,7% 5,8% 1,3% |
156 58,5 124 27,8 |
|
TOTAL CUENCA
MEDITERRÁNEO Argentina Otros países |
1.588,5 8 110 |
1.628 9,5 166 |
1.492 8 137,5 |
2.426 11,5 198 |
2.370 12 121,5 |
2.118,5 12 177 |
2.256,3 7 193,5 |
92,2% 0,4% 7,4% |
1.983,9 9.7 157.6 |
|
TOTAL MUNDIAL |
1.715 |
1.803,5 |
1.637,5 |
2.635,5 |
2.503,5 |
2.307,5 |
2.456,8 |
100% |
2.151,2 |
Fuente: Fernández, 1999 y FAO.
(*) España 42%, Italia 34%, Grecia 22%, Portugal 1,9% y Francia 0,1%
El consumo mundial de aceite de oliva alcanzó a 2,4 millones de toneladas en la temporada 1997/98 (COI, 1999), de las cuales el 72% se consume en los países de la Unión Europea (1,7 millones de ton) que tienen tradición de consumo del producto. Sin embargo, el aceite de oliva se está considerando de manera creciente en el campo de los alimentos como la opción más sana entre los aceites comestibles, razón por la cual su producción y consumo han crecido en todo el mundo. De esta manera, la demanda de aceite de oliva está aumentando y conquistando nuevos y ricos mercados; entre ellos, Estados Unidos, Japón, países del Sudeste Asiático y los del norte de la UE presentan los mercados en expansión más rápida (Bonazzi, 1999 b).
Es importante señalar que la demanda
por aceite de oliva responde en forma asimétrica a las variaciones del precio
(Bonazzi, 1999 b y Fernández, 1999). Esto quiere decir que cuando el consumidor
se habitúa al uso de aceite de oliva en determinada medida, no vuelve al nivel
inicial de consumo nulo o mínimo ante aumentos de precios, aunque éstos sean
importantes; de hecho, las bajas en el consumo que se producen como resultado
de alzas de precios son menores que el aumento esperado de la demanda como
consecuencia de un descenso equivalente del precio.
El aumento del consumo se ha visto
favorecido por importantes acciones promocionales del COI, para incitar a los
consumidores a basar su elección en el empleo de aceite de oliva en su dieta
alimenticia, por sus beneficios sobre la salud, por su sabor y por el hecho de
que tanto su cultivo como su industrialización no son agresivos para el medio
ambiente.
En lo relativo a los mercados de
exportación, el COI ha centrado sus programas de información y educación en
particular en los mercados de Estados Unidos (1984) en una primera fase y,
posteriormente, en los de Australia (1990), Japón (1991), Canadá (1994) y Argentina
(1995), lo que ha desencadenado un consumo explosivo del producto en estos
mercados (COI, 1999 b). A partir de 1997 este organismo ha iniciado sus
programas de información al consumidor en los países del Sudeste Asiático.
La evolución de las importaciones de
aceites de oliva y de orujo de oliva de Estados Unidos, Australia, Canadá y
Japón en el período de once campañas (1986/87 – 1997/98) registra un aumento
cuantitativo de 151.797 ton, equivalente a un incremento relativo del 193% (ver
cuadro).
Cuadro N°12: Evolución de las importaciones de aceite
de oliva (incluye aceite de orujo) en países con programas de promoción del COI
(ton)
|
PAÍS |
1986/87 |
1991/92 |
1997/98 |
VARIACIÓN
TOTAL DEL PERÍODO |
|
|
TON |
% |
||||
|
EE.UU. Australia Canadá Japón |
63.299 7.136 5.709 2.500 |
107.520 12.246 10.858 4.500 |
158.788 20.002 17.423 34.228 |
95.489 12.866 11.714 31.728 |
151 180 205 1.269 |
|
TOTAL |
78.644 |
135.304 |
230.441 |
151.797 |
193 |
|
VARIACIÓN FRENTE AL PERÍODO ANTERIOR |
|
56.660 |
95.137 |
|
|
Fuente: COI, 1999 b
Es importante destacar la evolución
seguida por las importaciones japonesas de aceite de oliva, que se han
incrementado en 31.728 toneladas en el período (1986/87 – 1997/98), lo que
representa un incremento del 1.269%. La evolución positiva del mercado japonés,
que corre en paralelo con la actividad promocional del COI en ese país, resulta
altamente interesante para el futuro, teniendo en cuenta su nivel de población.
Se deben considerar, sin embargo,
las aseveraciones que realiza Morino (1999) en el sentido de que el crecimiento
del mercado japonés se habría estancado a inicios de 1998, período a partir del
cual el consumo se estabilizaría. Señala también que la calidad, seguridad,
pureza, salud y agradable sabor del aceite de oliva son los factores más
importantes para el consumidor japonés estándar.
En relación a la evolución del consumo per cápita, Fernández (1999) señala que existe una evolución levemente positiva de este consumo, que en la actualidad se encuentra en aproximadamente 4 kg per cápita para todos los países europeos. Los países que consumen más del 60% de la producción mundial son España (12,7 kg per cápita), Italia (11,4 kg per cápita) y Grecia (23,1 kg per cápita).
El siguiente cuadro muestra los consumos
totales y por países en las campañas 1989/90, 1993/94 y 1997/98.
Cuadro N°13: Evolución del consumo de aceite de oliva en países de la
Comunidad Europea (miles de ton)
|
PAÍS |
1989/90 |
1993/94 |
1997/98 |
Variación del período % |
Consumo per cápita (kg/hab/año) |
|
España Francia Grecia Italia Portugal |
388,1 27 211 626 34,5 |
421 43,7 196 600 59 |
500 71,5 240 650 62 |
28,8 164,8 13,7 3,8 79,7 |
12,7 1,2 23,1 11,4 6,3 |
|
TOTAL PAÍSES PRODUCTORES Alemania Dinamarca Irlanda Holanda Reino Unido Bélgica/ Luxemburgo |
1.286,6 8,5 0,6 0,2 1,1 6,8 1,9 |
1.319,7 13,4 2,5 1 3,2 16,8 4,9 |
1.523,5 19,5 3 1,5 2,9 27,5 7,5 |
18,4 129,4 400 600 163,6 304,4 294,7 |
8,7 0,2 0,6 0,4 0,2 0,5 0,7 |
|
TOTAL RESTO CEE-12 Austria Finlandia Suecia |
19,1 0 0 0 |
41,8 s i s i s i |